sábado 17 de enero de 2009
Asesinato del patrimonio tabasqueño
Gritando “soy Jesucristo resucitado de entre los muertos” golpeo y desprendió el codo de la Virgen María, le rompió la nariz y un parpado.
El geólogo de profesión fue detenido, pero no se le hicieron cargos penales pues fue internado un par de años en un manicomio. Finalmente fue liberado.
En tono de burla, un periodista publicó “ habrá campañas turísiticas que digan: visite Italia hoy, antes que los italianos destruyan su patrimonio histórico”.
En 1991, un poco siguiendo su ejemplo, otro enfermo mental llamado Piero Cannata, autonombrado profesor, arremetió a martillazos sobre el pie izquierdo del David de Miguel Ángel, haciéndolo añicos.
Según declaró, lo hizo para que la escultura por fin fuera perfecta. Además dijo que sus acciones habían sido inspiradas directamente por los demonios. La ley italiana lo dejó, de manera incomprensible, rápidamente libre.
Cannata se ha convertido en un “asesino en serie” de obras maestras, pues con premeditación, alevosía y ventaja ha atacado diferentes obras como unos frescos del pintor renacentista Filippo Lippi a los que manchó brocha en mano; en 1993 atacó de igual forma una obra del pintor Rafaello y en 1999 pintarrajeó con un marcador negro una obra de del pintor norteamericano Jason Pollock.
En ningún caso ha perdido su libertad, y a pesar de ser diagnosticado como esquizofrénico, los médicos no recomiendan su reclusión en una clínica pues dicen que no representa ningún peligro para la sociedad.
Según los médicos, el problema es que como no puede crear, destruye.
Además de las distintas formas de locura, las obras maestras están amenazadas por fanáticos religiosos: En la edad media, muchos de los retablos pintados en iglesias que mostraban la imagen de San Miguel luchando contra los demonios, eran atacadas La gente acostumbraba borrar la imagen de estos seres rasguñando la madera con sus propias uñas.
Durante la conquista, Fray Diego de Landa envió a la hoguera todos los bellísimos códices mayas que encontró en Yucatán, porque, según él, se trataba de cosas demoníacas.
En 2001 el régimen talibán dinamitó una serie de Budas gigantes de más de 1,500 años de antigüedad y que habían sido esculpidos sobre las montañas de Bamiyan, en Afganistán. La razón fue que las estatuas eran “contrarias a la ley islámica”.
La vandalización de las piezas Olmecas del museo de La Venta entra también en este tipo de ataques medievales: se les daña por razones religiosas. Aunque en este caso no se buscaba precisamente su destrucción, el daño que se les causó es grave y permanente. Es producto de una mezcla de fanatismo, inconciencia e ignorancia, más que de jugo de uva y aceite.
Ignorantes e inconcientes del inconmensurable valor que tiene nuestra cultura, nosotros mismos contribuimos a su destrucción.
Permitimos que existan leyes demasiado suaves con los que atentan contra nuestro patrimonio cultural, destruyéndolo o saqueándolo.
Nunca levantamos la voz cuando a nuestros niños se les recorta la enseñanza de la historia en los nuevos planes de estudio.
Nuestro políticos recortan cada vez que pueden los presupuestos destinados al INAH y a la cultura.
No protestamos cuando al visitar nuestros museos vemos que se encuentran en condiciones deplorables, cunado vemos que hay muy poco personal para cuidarlo, y el poco que hay no está debidamente capacitado; vemos con indiferencia que ni nuestros museos ni nuestros sitios arqueológicos cuentan con sistemas de seguridad adecuados.
En este momento, la zona arqueológica de Comalcalco, próxima a ser visitada por los “cruceristas” que visiten Tabasco, presenta un grave deterioro en algunas de sus estructuras por causas ambientales y, probablemente, por pésimos trabajos de conservación.
Y sin embargo, se prefiere invertir 33 millones de pesos en el estacionamiento, en el museo y su zona comercial, antes que en restaurar y rehabilitar estas estructuras.
Las culturas que ocuparon este lugar privilegiado que es Tabasco, eran teocracias: gobernaban los dioses.
Los gobernantes eran seres divinos que mantenían en orden el universo. Para demostrar su poder, ordenaban la construcción de enormes monumentos y de hermosas piezas artísticas.
De los olmecas, por su milenaria antigüedad, casi no sabemos nada. Se acepta que sus monumentales cabezas y grandes estelas eran una especie de propaganda que hablaba del poder del gobernante.
Por otro lado, la fabricación de estas piezas fue una de las hazañas técnicas más importantes de su tiempo.
El increíble esfuerzo para transportar las piedras a lo largo de cientos de kilómetros y el trabajo realizado por los escultures con herramientas de piedra y madera no tienen paralelo en la historia.
Además, los olmecas fueron de las primeras civilizaciones en emplear la agricultura, lo que implica además el conocimiento del calendario, seguramente derivado de observaciones astronómicas y del conocimiento de algún sistema de numeración. Se trata pues de una sociedad tanto antigua como compleja y sofisticada.
Lo que se sabe es que influyeron en las culturas que las precedieron.
Pero no sabríamos nada y no tendríamos espacios para disfrutar su legado de no ser por el esfuerzo de grandes hombres: arqueólogos, antropólogos, epigrafistas, historiadores, museógrafos, quienes a lo largo del tiempo han ido desenterrando los misterios que envuelven a nuestro pasado. Entre ellos, el maestro Carlos Pellicer quien diseñó el espacio y la distribución original de lo que hoy es el mundialmente conocido museo de La Venta.
Mucha de su herencia la vemos hoy en nuestros museos y en los libros. Nuestros sitios arqueológicos contienen una riqueza generada por el trabajo de nuestros ancestros y por el de nuestros contemporáneos. Una riqueza eterna y creciente que quizás ya no somos capaces de preservar.
Tristemente, hemos permitido en el país que nuestras zonas prehispánicas se vayan transformando en tianguis en unos casos, o en parque de diversiones, en otros.
Cuando sin ellas no podríamos entender nuestro espíritu. No podemos entender lo que somos. Un sui géneris estado laico cuya bandera porta el águila, una representación prehispánica de Dios ¿Podemos proteger este legado de nosotros mismos?
domingo 17 de febrero de 2008
tre meses después...
¿Qué nos pasó?
Tres meses de después de la inundación más catastrófica de Tabasco nadie nos ha dado una explicación y aún los tabasqueños nos hacemos ésta y otras preguntas. Aquí algunas de ellas con sus respuestas.
1- ¿Cuánta agua cayó? Según estimaciones de diversas fuentes llovieron sobre Tabasco y Chiapas entre 13 y 20 mil millones de metros cúbicos de agua en los últimos días de octubre de 2007. Para comparar, las presas del alto Grijalva acumulan unos 40 mil millones de metros cúbicos, mientras que el Usumacinta descarga 60 mil millones de metros cúbicos en un año promedio.
2- ¿De dónde vino tanta agua? La combinación del "norte" con la alta temperatura de las aguas del Golfo tuvo por consecuencia la evaporación acelerada de grandes volúmenes de agua del mar y su transporte sobre los territorios de Tabasco, Chiapas y Veracruz. La alta temperatura del Golfo es una consecuencia del calentamiento global.
3- ¿Realmente nos inundó el agua desfogada por "Peñitas"? Las aguas de "Peñitas" no inundaron Villahermosa, aunque estas aguas si causaron zonas de inundación en los municipios de Cunduacán, Nacajuca, Jalpa y Centro. Sin embargo esta no es la zona con mayores daños en términos de infraestructura.
4- ¿Por qué se inundó Villahermosa? Las aguas del río Grijalva son las responsables de la inundación de la capital de Tabasco. Sus afluentes aguas arriba, reciben los escurrimientos de la Sierra Norte de Chiapas. La combinación de diferencias de elevación del terreno pronunciadas con extensas áreas deforestadas hicieron que el agua llegara a Villahermosa en gran volumen y a gran velocidad. Además, las características propias el terreno donde se asienta esta ciudad hacen que casi todos estos escurrimientos pase por esta zona. Una gran parte de Villahermosa está en zona de riesgo.
5- ¿Nos volverá a ocurrir? Es muy probable que sí, en el corto o mediano plazo.
Las causas de la inundacion de Tabasco en 2007
viernes 30 de noviembre de 2007
Algunas preguntas políticamente incorrectas cuatro semanas después…
¿Por qué no se contempla dentro del plan estatal de desarrollo el impacto del calentamiento global en Tabasco siendo que desde hace muchos años se sabe que es la zona más vulnerable de México?
¿Por qué no existe un plan de evacuación de Villahermosa, o al menos de sus zonas evidentemente más vulnerables ante inundaciones?
¿Por qué no sabemos cuantos de las construcciones-fraccionamientos incluidos- que se anegaron fueron autorizados por anteriores presidentes municipales del centro?
¿Por qué no hay un centro estatal de prevención de desastres?
¿Qué pasó con el CENAPRED que mandó avisos ya que estábamos inundados?
¿Por qué la mayoría de las carreteras-magna obra de la administración andradista-colapsaron ante el embate del agua?-ver por ejemplo la vía corta a Vhsa-Comalcalco, o Vhsa-Teapa.
¿Por qué no hubo nadie en el primer círculo del gobernador que supiera interpretar la gravedad de los reportes de la conagua?
¿Por qué no se critica de igual forma el pobre desempeño de las dependencias federales que las estatales muchas de las cuales no han asumido su compromiso con el estado?
¿Por qué si hay emergencia sanitaria se autoriza el regreso a clases?
¿Por qué el "cenma", obra de altísimo costo-100 millones, tal vez- hizo agua cual submarino por la pésima calidad de sus materiales?
¿Quién o quienes de los políticos y funcionarios actuales son responsables de que no se haya avanzado en los proyectos hidráulicos de la región de la Sierra tabasqueña que existen desde hace más de 30 años?
¿Hasta qué punto afectó la lucha Calderonista del ejército contra el narcotráfico para defender como en 1999 a Vhsa debido a la falta de disponibilidad de efectivos?
¿Por qué se tolera el nepotismo y amiguismo evidentes?
¿Por qué se simula estar del lado del pueblo de Tabasco cuando en realidad se busca atacar a políticas públicas sobre energía?
¿Por qué se desperdicia energía en buscar culpables cuando lo que priva en el país es la impunidad?
¿Por qué no hay vacuna contra la opinionitis, la alarmitis y la agoreritis?
¿Por qué se insistió en centralizar la distribución de las despensas cuando esta claro que fue la peor decisión para la población afectada?
¿A quién conviene que la población viva atemorizada?
¿Por qué incluyen en el consejo ciudadano a personajes con comprobados matices de gris y negro?
¿Es justo un plan hidráulico que sacrifica a varios municipios y comunidades rurales con tal de salvar a Villahermosa, siendo que esta está construida en una de las zonas más bajas del estado?
¿Por qué se permite que se apliquen reglas de operación de los programas asistenciales federales que son totalmente inadecuadas para las circunstancias del desastre?
¿Por qué si hay muchos testimonios que dan cuenta de una gran cantidad de muertos no se tienen hoy-afortunadamente- los cuerpos?
¿Por qué después de cuatro semanas sentimos que el desastre se pasea entre nosotros?
viernes 9 de noviembre de 2007
El espejo en el agua de Tabasco
El espejo en el agua de Tabasco
La tragedia que vivimos en Tabasco es resultado de muchos factores. El cambio climático fue el causante de la lluvia extraordinaria que recibimos, aunque no es el único culpable. La corrupción de los últimos gobiernos federal y estatal nos privó de defensas para Villahermosa. La solución del 1999 de defender la ciudad con costalitos de arena es inútil. Aunque reconozco y admiro a todos los que defendieron desesperada y heroicamente a nuestra ciudad. Lo que digo es ¿2000 millones gastados para terminar rellenando costales? Esto es inadmisible. Decir que "peñitas" es la responsable también es erróneo. Esta presa es reciente, en la inundación de principios de los 80 no existía y recordemos que la Chontalpa y chedraui Mina también se inundaron. Diagnósticos equivocados nos conducirán a soluciones inútiles y ya no nos podemos equivocar. Otra forma de corrupción es la ineptitud. Todos sabemos que ciertos puestos son otorgados solo por compromisos políticos y no porque sean los mejores para realizar el trabajo. La inundación es resultado de nuestra bananera manera de hacer política, impulsando el amiguismo y el nepotismo y no el mérito y de esto todos somos cómplices. La inundación es resultado de la falta de democracia en la que solo los que tiene "derechos de sangre" pueden acceder a las altas esferas de poder para hacer valer su opinión sobre los distintos problemas que nos aquejan. La inundación es producto del autismo de nuestras autoridades-de todos los colores políticos- que se creen más infalibles que el papa. La política agraria del país ha sido la principal responsable de la devastación de nuestros bosques y selvas, sobre todo en Tabasco y en Chiapas. Esta inundación es resultado de muchas lecciones que no hemos aprendido. Hoy, tenemos la oportunidad única de replantear el futuro. Debemos de aspirar a ser una sociedad " aprueba del cambio climático", con educación; con programas de protección civil reales en los que participen todos los miembros de la sociedad, y no decorativos como los que tenemos. Sistemas de rescate acuático profesionales y bien equipados; sistemas de alerta temprana y prevención. Con una fuerte inversión en investigación en ciencia y tecnología para comprender los efectos del cambio climático sobre nosotros y que ya no haya imbéciles que digan que ese no es un problema prioritario para Tabasco. Ha quedado claro que Tabasco es una de las zonas más vulnerables del mundo. Es irresponsable prometer la reconstrucción de Villahermosa sobre sus ruinas. Hay que pensar seriamente en la reubicación de muchos sectores de la ciudad. Esto es una oportunidad para hacer un desarrollo urbano eficiente y organizado. Libre de la especulación inmobiliaria y de bienes raíces, pero también del paracaidismo que produce asentamientos humanos sin ningún orden.
En este momento, lo más importante es evitar que se convierta en una catástrofe humanitaria por lo que me parece mezquino y reprobable la actitud de algunos ciudadanos, funcionarios, secretarios de estado, hasta presidentes municipales-verdaderos hipócritas- que ven la tragedia como si ocurriera en otro lugar. Los espejos de agua de la inundación nos dejan, después de todo, ver nuestro rostro como sociedad. Espero que no nos aterre lo que veamos.
