martes, 27 de marzo de 2007

El ccytet en minúsculas


José Adrián Carbajal Domínguez

Universidad Juárez autónoma de Tabasco, División Académica de Ciencias Básicas

adrian.carbajal@dacb.ujat.mx

El consejo de ciencia y tecnología del estado de Tabasco, ccytet hoy se escribe en minúsculas porque no ha sido capaz de desarrollarse y convertirse en una institución seria. Hace algunos años, nuestro estado se colocó a la vanguardia al ser uno de los primeros en promulgar una ley para impulsar la Ciencia y la Tecnología. Otros estados con mayor desarrollo que el nuestro y con instituciones educativas de rancio abolengo no contaban, hasta hace muy poco, con dicha ley. La ley de Ciencia de Tabasco es bastante buena y contempla, en lo general, los aspectos en los que la Ciencia en las sociedades actuales debe desarrollarse. Por ejemplo, se contempla la difusión, la formación de recursos humanos, el apoyo a personas y a instituciones que realicen actividades de investigación, entre otros. En su momento hizo abrigar esperanzas e ilusiones a los investigadores del estado. Sin embargo, el paso del tiempo ha destruido con toda dureza cualquier tipo de esperanza. En todo este tiempo, el ccytet ha administrado la aplicación de recursos en un esquema conocido como “fondos mixtos”, en los que el gobierno estatal y el federal, a través del CONACYT aportan cada uno el 50% de los mismos, con la particularidad de que el estado es el que decide su aplicación. El año pasado el fondo mixto del estado de Tabasco debió de haber ejercido recursos por unos 28 Millones de pesos, aunque cada año el monto ha sido variable. El meollo del asunto es que todos estos recursos no han tenido ningún impacto en el desarrollo de la Ciencia y la Tecnología en Tabasco. Ninguno. La actividad científica es, probablemente, una de las primeras actividades humanas Universales, o para decirlo en términos más modernos, es verdaderamente una actividad global. Los productos de la actividad científica se miden con indicadores bien definidos como el número de publicaciones en revistas de alto impacto o el número de patentes solicitadas. Toda esta información se archiva en bases de datos especializadas conocidas como índices científicos. En el caso de la ciencia el índice más reconocido es el Science Citation Index. Además, en las instituciones educativas se espera que el desarrollo de proyectos de investigación sirva para formar recursos humano altamente especializados. Sería muy bueno que el ccytet explicara cuántos artículos, patentes, tesis, etc., se han derivado de los proyectos que ha financiado. Si se busca un poco, resulta que la respuesta es cero. Los trabajos de los investigadores adscritos ha instituciones tabasqueñas y que aparecen en estos índices no tienen ninguna relación con los proyectos que el fondo mixto ha financiado. Esto es un claro indicio de que la política científica ejecutada por el ccytet no es la adecuada. La razón se debe a que los recursos no se asignan en base a criterios académicos ni científicos si no que obedecen a intereses estrictamente burocráticos. Por ejemplo, el comité que decide la aprobación de proyectos científicos, está formado por los responsables de algunas de las secretarias estatales tales como Finanzas, Salud, Turismo, etc. La ley de Ciencia y Tecnología habla de resolver problemas prioritarios del estado. El problema es que los funcionarios de la alta jerarquía del gobierno creen que sus problemas, los problemas de sus secretarías, son los problemas prioritarios del estado. El punto es que las secretarías están, por definición, para resolver los problemas del estado en sus respectivas áreas. Aunado a lo anterior, la comunidad de investigadores estatales no tiene una representación significativa, por lo que no le es posible influir sobre la toma de decisiones. Citando al Dr. René Drucker Colín, esta situación es un reflejo de la ignorancia científica de nuestros políticos. En el caso de Tabasco, el asunto es más grave dado que a) en el congreso estatal no existe una comisión de Ciencia y Tecnología; y b) no hay ningún político tabasqueño integrando alguna de estas comisiones, ni en la Cámara de Diputados ni en el Senado. Es por eso que son capaces de afirmar que la Ciencia y la Tecnología no son prioritarias para Tabasco, al mismo tiempo que hablan con un teléfono celular, en el que además pueden navegar por Internet y fotografiar las situaciones del día a día; son inseparables de su laptop o su palm donde redactan sus propuestas y calculan el presupuesto para algún proyecto, esto después de haberse identificado en su curul mediante el scanner de huella digital. El ccytet se escribe hoy con minúsculas porque ha desperdiciado recursos y, sobre todo, tiempo para impulsar el desarrollo científico de Tabasco, lo que nos permitiría construir una sociedad más justa., en la que sus ciudadanos puedan desarrollar todo su potencial. El camino hacia la solución pasa por abandonar el discurso autocomplaciente y diagnosticar y encarar con seriedad los problemas del ccytet. Es el turno de los ciudadanos y los académicos en conjunto con las autoridades para crear la esperanza de que pronto el ccytet se escriba en mayúsculas.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Hola Adrian, tambien soy investigador, y estoy deacuerdo contigo de que el CCYTET esta en manos politicas que impiden el impulso de la ciencia en su magno esplendor. Sin embargo, me gustaria que tus argumentos esten bien fundamentados con pruebas de ello. Lo sabemos, es un hecho que Fondo Mixtos es una falacia que no tiene una relacion directa con lo que necesita el Estado, pero es necsario decirselos y con pruebas.
Te invito a que hagas una publicacion en un periodico de buena circulacion porque tu punto de vista es muy bueno.

Sinceramente,
Colega